El Aborto: una forma de tortura

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Blog Académico

“La Santa Sede condena la tortura de cualquier persona, incluso de aquellos que son torturados y asesinados antes de nacer”, fueron las palabras de monseñor Silvano Tomasi, Nuncio Apostólico ante las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra. La intervención de una delegación vaticana en Ginebra se produce por segunda vez en lo que va del año 2014 con motivo de ser objeto de debate la doctrina católica sobre el aborto. Ello frente a una importante discusión que se da en este organismo internacional, la que apunta – por una parte-  a interpretar los tratados de derechos humanos incluyendo en ellos el derecho al aborto; y es en este sentido que el comité de la ONU contra la tortura ha dicho a los países que las restricciones al aborto en casos de violación son una forma de tortura, incluso el embajador francés ante este organismo expresó que el “rechazo del aborto constituye una violación del derecho internacional humanitario”.

Dentro de este contexto se produce  la exhortación del Papa Francisco en mayo pasado: “Hoy, en concreto, la conciencia de la dignidad de cada hermano, cuya vida es sagrada e inviolable desde su concepción hasta el fin natural, debe llevarnos a compartir, con gratuidad total, los bienes que la providencia divina ha puesto en nuestras manos”. En la ocasión el Pontífice denunció que el aborto forma parte de la injusta “cultura de la muerte” y de la “cultura del descarte”, por lo que instó a rebatir estas injusticias  mediante una “movilización ética mundial”. Así reitera la posición de la iglesia católica y busca evitar que se apruebe el aborto, aunque sea indirectamente bajo el pretexto de brindar salud materna o sexual y reproductiva. Estas declaraciones se enmarcan en la ronda de consultas que realizó el Comité General de la ONU para configurar  los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en 2015. Precisamente, en el mes de  julio del presente año los delegados de los países, luego de un fuerte debate y larga negociación, culminaron el documento para presentar a la Asamblea General del 2015 excluyendo, una vez más, el derecho al aborto. La mayoría estuvo por no incluir en los ODM el término «salud y derechos sexuales y reproductivos», asociado al aborto libre. El documento contiene una propuesta a la Asamblea General  concordante con la interpretación que  ningún tratado de la ONU menciona el aborto o puede ser interpretado en el sentido que se incluya dicho derecho. Por otra parte, a pesar que el citado documento mantuvo el término «derechos reproductivos», la opinión general de los estados miembros es que el aborto constituye una cuestión interna que debe dejarse al criterio de la legislación nacional, conforme la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994.

Es positivo que la Asamblea General de la ONU no acoja la posición de algunos estados –desafortunadamente también seguida por algunos de sus Comités que interpretan en forma muy amplia los acuerdos- para establecer el derecho al aborto libre de forma universal, excluyéndolo de la esfera del derecho internacional y manteniéndolo como un asunto interno de  cada país, es decir cada estado podrá válidamente proscribir o restringirlo. Así se acentúa la importancia de continuar desplegando acciones en defensa de aquellos seres humanos que están por nacer, porque -en palabras del Papa Francisco- ellos son “nuestros hermanos y hermanas”.

Fernando Monsalve Basaúl
Decano Facultad de Derecho